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Descubre la Tarragona Medieval

3 junio, 2024

Tarragona forma parte del grupo de ciudades privilegiadas que han hecho de su patrimonio un signo de identidad. La inclusión de los monumentos romanos de la ciudad en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO es un reconocimiento al importante bagaje heredado de nuestros antepasados.

La ciudad es heredera de un pasado imperial glorioso, pero también se caracteriza por una rica historia de la Tarragona medievalLa Catedral, la iglesia de Sant Llorenç o el castillo del Rey forman parte, entre otros espacios monumentales, de un patrimonio artístico medieval que te invitamos a visitar.

Descubre este patrimonio dando un paseo por la historia de la Tarragona medieval que no te dejará indiferente.

El recorrido que presentamos te dará a conocer el legado medieval, encabezado por la Catedral que constituye un conjunto muy notable. ¿Sabías que la muralla medieval fue construida en dos grandes fases? La primera fase fue en el siglo XII, aprovechando la muralla romana, y se amplió con el Mur Vell por su parte sur.

El Muro nuevo o la ‘Muralleta’

En el siglo XIV, se construyó un nuevo tramo de muralla que aprovechó las estructuras del antiguo circo romano y que volvía a ampliar la ciudad por el sur. Esta nueva muralla, llamada Mur Nou o Muralleta, seguía la fachada monumental del circo romano e iba paralela a la actual Rambla Vella de la ciudad.

Sin cambios:

El Mur Vell se conserva parcialmente en las calles Ferrers y Enrajolats y destacan las torres de Morenes y de Arandes, que protegían el portal de Olivera, al comienzo de la calle Major.

La Muralleta es parcialmente visible junto a las bóvedas de Sant Hermenegild. Estaba reforzada con varias torres, pero sólo se conservan las de las Monjas y la de Tintoré.

 

La Catedral de Tarragona y su majestuosidad

La Catedral de Tarragona es el monumento de la ciudad donde mejor se aprecia el conjunto de arte medieval. Se inició su construcción a mediados del siglo XII y se consagró en 1331, siendo un buen ejemplo de arquitectura de transición del románico al gótico. Se trata de un templo de planta basilical con tres naves y crucero y resalta la fachada principal con su enorme rosetón.

Su campanario tiene base románica, pero el resto es gótico. La Catedral conserva diecisiete campanas en el campanario y dos junto al cimborrio, algunas de las cuales son de principios del siglo XIV.

En el interior de la Catedral, debemos destacar el altar mayor, con un espectacular frontal de inicios del siglo XIII, en el que se representan escenas de la vida y martirio de Santa Tecla. Es obra del escultor Pere Johan y se inició en 1429.

El ambiente medieval del Pla de la Seu

El Pla de la Seu es uno de los espacios donde se conserva mejor el ambiente medieval de la ciudad. Presidido por la Catedral, observamos varios casales góticos, entre los que sobresale la antigua rectoría y la Casa Balcells.

La Casa Balcells también es conocida como el Palau del Cambrer, dado que hasta el siglo XVI residió el canónigo camarero de la sede de Tarragona, una de las dignidades eclesiásticas más importantes.

Este gran caserón forma parte del conjunto de mansiones nobiliarias que, durante los siglos XIV y XV, se construyeron en la ciudad. Actualmente es de propiedad privada y su interior no es visitable.

La vida en la judería

Tarragona también tenía su judería. En este barrio vivía toda la comunidad judía, que desarrollaba su vida en torno a la plaza dels Àngels. Incluso tenía su propia salida y entrada en la ciudad y contaba con sinagoga, escuela y baños.

Actualmente, sin embargo, de la importante judería de Tarragona (se dice que una de las más grandes de Cataluña) queda muy poca cosa: algunos arcos góticos que podrás observar en el solar situado entre la plaza dels Àngels y la plaza d’en Rovellat (conocido como Ca la Garça), y un callejón que se adentra hacia la plaza del Fòrum (calle Talavera).